Pensado para organizaciones, no para pedidos puntuales
La mayoría de nuestros clientes empresariales nos envían trabajo cada mes. Un gestor de cuentas asignado custodia su glosario, sus grafías preferidas y sus plazos, de modo que el décimo encargo se lee igual que el primero. Puede aprobar por correo electrónico o con una orden de compra y pagar contra factura, seguir cada archivo en el portal de clientes y, cuando el volumen lo justifique, establecer un acuerdo marco o un contrato de servicio continuado con tarifas pactadas.